"Antes me agarraba al deporte, y ahora me agarro también a la vida"

¡Hola a los lectores y lectoras del 20 Minutos! He vivido unos días muy complicados. Hace unos días me confirmó una de mis oncólogas que tengo un residuo…

"Antes me agarraba al deporte, y ahora me agarro también a la vida"

¡Hola a los lectores y lectoras del 20 Minutos! He vivido unos días muy complicados. Hace unos días me confirmó una de mis oncólogas que tengo un residuo...

por Loida Zabala

¡Hola a los lectores y lectoras del 20 Minutos! He vivido unos días muy complicados. Hace unos días me confirmó una de mis oncólogas que tengo un residuo tumoral en el cerebro que ha sangrado un poco, por lo que no me recomendaba subir a ningún avión. El miércoles 20 tenía un vuelo programado para ir a la Copa del Mundo de Egipto, en la que tenía que participar como requisito esencial para la clasificación de los Juegos Paralímpicos de París 2024. En cuanto recibí la noticia, no me lo pensé dos veces, tenía que ir. Reconozco que, por primera vez, me ha dado miedo subir al avión.

Durante el vuelo yo misma me hacía pruebas mentales, como por ejemplo decir el nombre de los objetos que veía delante, para comprobar que todo iba bien. Mi entrenador, Óscar Sánchez, iba preparado y sabía qué hacer en caso de emergencia, lo que agradezco profundamente. Afortunadamente, al final no tuvimos ninguna incidencia de salud.

Después de tantos meses luchando contra el cáncer, por fin he podido competir a nivel internacional. La vida me ha demostrado que, pese a todo, podemos volver a levantarnos. En esta competición, he combatido en dos batallas distintas. La primera fue por sobrevivir a los vuelos y la segunda por la lucha contra mi ego deportivo. Llevo muchos años compitiendo al máximo nivel, sin valorar lo suficiente en la posición internacional en la que me encontraba. Si no hubiera tenido cáncer, en Egipto podría haber luchado en mi categoría habitual por un oro en total levantado y por una plata en mejor levantamiento. Ahora, ni estoy en mi categoría habitual, ni tengo nivel para competir en el grupo A, que es el de las más fuertes.

Analizando mis sentimientos, me ha sorprendido mucho que esta situación no me haya afectado tanto como pensaba y es que la perspectiva que tenemos sobre un tema en concreto, puede cambiar completamente debido a las circunstancias. Si el verano pasado alguien me hubiera dicho que perdería mi nivel deportivo por completo y que tendría que empezar de nuevo en enero, sé que me hubiera hundido emocionalmente, pero tener cáncer me ha hecho mucho más fuerte de lo que era antes. Antes sólo me agarraba al deporte, ahora también me agarro a la vida, aunque en esta ocasión siento que es un contrarreloj y tengo que ir siguiendo todos los pasos día a día para vivir, pero también para sobrevivir.

Espero tener pronto la fecha en la que me harán la resonancia y recibir los resultados lo antes posible para saber cómo está yendo el tratamiento. ¡Gracias por vuestro apoyo!