Caos eléctrico para hogares y autónomos tras cinco meses sin factura: «Me acaban de pasar 2.000 euros en luz»

Caos eléctrico para hogares y autónomos tras cinco meses sin factura: «Me acaban de pasar 2.000 euros en luz»

Miles de hogares y pequeños autónomos han recibido este mes de noviembre un susto en su buzón que les va a hacer más cuesta arriba la recta final del año y la Navidad. Tras cinco meses consecutivos sin recibir su factura de la luz por el caos que motivó la introducción de los nuevos tramos horarios, muchos de ellos han recibido en los últimos días recibos con el consumo acumulado e impagado desde junio. El montante supera en algunos casos las cuatro cifras y se hace inasumible para los afectados.

Es el caso de Manuel, un pequeño hostelero de Reus (Tarragona) que se decidió hace un par de años a emprender con una «tapería de barrio», como él mismo la define. No se podía imaginar que tres meses después de abrir sus puertas, una pandemia mundial iba a azotar como nunca al sector de la hostelería a base de restricciones y espantar a toda su clientela. Y justo cuando parecía que el sector comenzaba a reflotar… «Me han llegado en apenas una semana 2.000 euros en facturas de luz que no recibía desde junio. Es imposible hacer frente a esa cantidad», advierte en conversación con este diario.

Manuel era uno de los miles de autónomos y hogares que llevan meses sin recibir la factura. Se trata de un fenómeno que investiga la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC) y que las propias eléctricas achacan al colapso de sus sistemas informáticos vinculado al cambio en el diseño de la factura que introdujo el Gobierno el pasado 1 de junio y a las modificaciones que implicaron después las bajadas del IVA y el Impuesto Especial sobre la Electricidad. Naturgy y Endesa son los grupos más afectados: la primera limita su impacto al 0,1% de sus clientes y la segunda no proporciona cifras. Otras fuentes del sector elevan estos números, mientras que la CNMC guarda con celo los datos obtenidos en su investigación.

A la espera de una solución por parte de la Administración, los propios afectados están llamando alertados a las empresas y negociando el prorrateo a la desesperada de sus facturas. Esto resuelve parte del problema, pero no todo. Manuel, por ejemplo, ha establecido con su comercializadora eléctrica un acuerdo para pagar cada 15 días una de las facturas atrasadas. Esta cantidad se suma a los recibos del mes corriente que ahora comenzarán a llegar al ritmo habitual, lo que le llevará a pagar según sus cálculos unos 900 euros al mes en electricidad. «Es más de lo que facturo», se queja. Todo, en un momento en el que el precio de la luz en España se paga en cifras récord.

A una situación parecida ha llegado Alberto, propietario de una tienda de regalos en el barrio madrileño de Puente de Vallecas. «Llevo desde el verano quejándome a mi eléctrica porque tenía miedo de que me llegara una factura astronómica», explica. Y, efectivamente, así ha sido. Hace unos días recibió distintas facturas con un importe acumulado de 420 euros, seis veces más de lo que solía pagar cada mes. El acuerdo alcanzado con Naturgy le obligará a pagar 42 euros por el consumo aplazado en 10 ocasiones y la factura habitual de cada mes.

El problema de Alberto es doble, ya que la factura dejó de llegarle de manera simultánea en el negocio y en su domicilio. Ahora tendrá que pagar el doble en ambos sitios, aunque en casa sigue sin llegar. Consciente de lo que se le venía encima, este autónomo que lleva 20 años en el negocio comenzó a tomar precauciones en verano: se resistía a encender el aire acondicionado y ha desconectado la mitad de las bombillas de la tienda. «El problema de la factura de la luz es que nadie la entiende, y mucho menos con este último lío. Me están llegando facturas de cinco días, otra de un mes y medio… No hay forma humana de entenderlo», protesta.

Alberto y Manuel han puesto su caso en conocimiento de la asociación de autónomos ATA para recibir asesoramiento. «Los costes fijos y de producción se están disparando. Los autónomos pagan de media 400 euros al mes por la subida de la luz, carburantes, gas, materias primas, transporte, costes laborales y fiscales… Y ya el colmo es que ni siquiera te puedas organizar los pagos», lamenta su presidente, Lorenzo Amor.

El fenómeno del ‘recibo perdido’ afecta también a miles de familias que ven con preocupación el momento de recibir el facturón eléctrico en una de las épocas de mayor gasto como es la Navidad. Desde la asociación de consumidores Facua recomiendan devolver el cargo cuando se produzca y contactar con la eléctrica con la que se tenga contratado el suministro para prorratear los pagos. «Nos preocupa la indefensión del consumidor que comience a recibir facturas antiguas con errores, ya que éste tiene muy poca capacidad para comprobarlo por su medios», explica su portavoz, Rubén Sánchez.

Las distribuidoras afectadas explican que están trabajando a toda prisa en solucionar el problema, lo que ha provocado que gran parte de los clientes afectados hayan recibido su factura atrasada en las últimas semanas. Las otras afectadas son las pequeñas comercializadoras independientes ajenas a los grandes grupos energéticos del país. Estas compañías, a través de la asociación ACIE, han pedido al Ministerio de Transición Ecológica y a la CNMC que investiguen el problema ya que les impide facturar a sus clientes y pueden derivar en una pérdida de calidad de servicio. Su presidente, Javier Bescós, explica que el problema también se extiende a empresas de mayor tamaño con una potencia contratada superior a los 15 kilovatios.

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