Caos total e indignación en Valdebebas: colas kilométricas para ver entrenar al Real Madrid y solo cinco taquillas abiertas

El club blanco puso a disposición de los socios entradas para el entrenamiento a puerta abierta del próximo 30 de diciembre.

Caos total e indignación en Valdebebas: colas kilométricas para ver entrenar al Real Madrid y solo cinco taquillas abiertas

El club blanco puso a disposición de los socios entradas para el entrenamiento a puerta abierta del próximo 30 de diciembre.

Este Real Madrid levanta pasiones. En una fría tarde de invierno, sus aficionados más forofos se congregaron a las puertas de la Ciudad Deportiva de Valdebebas para poder ver entrenar a los hombres de Carlo Ancelotti el próximo 30 de diciembre. Sin embargo, la experiencia no fue como ellos pensaban, pues el caos se apoderó de la zona por la multitud de gente que asistió.

El Real Madrid puso a disposición de sus socios durante la tarde de este martes las entradas para ver ese entrenamiento a puerta abierta del próximo sábado en el Alfredo Di Stéfano. Y la ocasión provocó que colas kilométricas clamasen por su entrada ocasionando el caos.

«Llevamos aquí desde las nueve y media de la mañana para conseguir las entradas. Somos socios del Madrid de toda la vida y esto es un completo caos, se tendría que haber organizado mucho mejor», afirmaron unos aficionados al diario Marca.

En torno a las cuatro de la tarde, la ilusión de muchos se evaporó cuando el club blanco anunció que se habían agotado las 6.000 entradas disponibles mientras el parking estaba completamente colapsado.

«Nos acaban de decir que desde las taquillas están avisando de que en nada van a cerrar (horario ininterrumpido de 10:00 a 19:00 horas fijaba la web del club blanco) y mira donde estamos», lamentó un aficionado para el citado medio.

La indignación se hizo visible en Valdebebas, donde protestaban que «es una vergüenza, hay 18 taquillas y solo tienen abiertas 5… y por la mañana solo tenían un par funcionando».

De nada sirvió la guía que el club facilitó a sus socios para adquirir con rapidez esas entradas, en la que instaba a coger máximo dos localidades por persona con sus documentos correspondientes. Las cinco taquillas abiertas (de 18) provocaron el caos absoluto y el enfado de la gran mayoría de asistentes en pleno día invernal.