Carmen Valero, la niña que corría con un cascabel atado al tobillo y terminó siendo la mejor atleta española de la historia

Además de participar en los Juegos Olímpicos, ganó dos campeonatos del mundo de cross, en 1976 y 1977.

Carmen Valero, la niña que corría con un cascabel atado al tobillo y terminó siendo la mejor atleta española de la historia

Además de participar en los Juegos Olímpicos, ganó dos campeonatos del mundo de cross, en 1976 y 1977.

Cuando a sus ocho años corría con un cascabel atado al tobillo por Cerdanyola (Cataluña) para que sus padres supiera donde estaba, Carmen Valero no podía imaginar que décadas después sería recordada como la mejor atleta española de todos los tiempos.

La deportista, aragonesa de nacimiento, se trasladó a Cerdanyola a los pocos años de edad, cuando a su hermana le diagnosticaron un problema de asma. En Cataluña comenzó a labrar su propia historia ligada al atletismo, iniciándose en la disciplina en 1969, a los 14 años, en la Joventut Atlètica de Sabadell, a las órdenes de Josep Molins, motivadas por unas amigas, las hermanas Juana y María Antonia Soler.

Allí ya despuntaba y pasó a formar parte del CN Barcelona, un gran paso en su carrera como atleta, una profesión que realmente nunca soñó como tal, pues la situación de la mujer en el deporte español no era la más destacada allá por los años 70 y 80.

Poco a poco, Valero fue superando retos, sin metas propias que cumplir. Con 16 años corrió en el Mundial de 1972, entonces Cross de las Naciones, y un año después disputó su primer campeonato de España, en Gijón. En 1975 quedó tercera en el Mundial de Rabat, torneo en el que empezó su éxito.

Al poco se convirtió en la primera atleta española en participar en unos Juegos Olímpicos. Lo hizo en Montreal 1976, en las pruebas de 800 y 1.500 metros, a pesar de que ella era fondista.

Tras su presencia en esos Juegos Olímpicos, la atleta hizo historia ganando el campeonato del mundo de cross en 1976 y 1977, en Chepstow y Düsseldorf, pasando a ser la única española en coronarse en esta competición.

Además de estos hitos, los más destacados de su carrera, Carmen quedó primera en campo a través durante ocho años en España y fue primera en 800, 1.500, 3.000 y 5.000 metros, lo que le valió para ser elegida la mejor atleta nacional del siglo XX y más tarde, en 2017, de todos los tiempos.

En 1981 decidió dar un paso al lado y retirarse del atletismo, una decisión que le duró muy poco, pues a los cinco años regresó a la competición para ganar el Campeonato de España de cross individual, siendo su octava victoria en este, además del 5.000 metros y la Jean Bouin.

Después de su retirada definitiva, Carmen Valero formó parte de la directiva de la Federación Española de Atletismo y fue vicepresidenta del CN Sabadell. Siempre estuvo ligada al atletismo que tantas alegrías le dio y que tantos hitos.

A tan solo unas horas de comenzar el 2024, la luz de la mejor atleta española de todos los tiempos se ha apagado para siempre tras sufrir un derrame cerebral que le dejó en coma varios días, pero su legado en el mundo del atletismo es ya eterno.