El GP de Catar se ha convertido de manera totalmente inesperada como la oportunidad del año de Fernando Alonso para volver a las posiciones de honor.

Hora y media antes del arranque de la carrera, la FIA anunció las sanciones a Valtteri Bottas y a Max Verstappen de tres y cinco posiciones respectivamente por no respetar las banderas amarillas (ambos mejoraron sus tiempos) que provocó el pinchazo de Pierre Gasly (que pasa de 4º a 2º, irónicamente) al final de la clasificación del sábado. Al neerlandés le caen dos puestos más porque en su caso eran dobles banderas amarillas. Carlos Sainz, que fue investigado también, se libró de castigo.

De esta manera, Lewis Hamilton tiene una oportunidad de oro para darle la vuelta al Mundial, ya que saldrá 1º y Verstappen 7º, con Gasly a su lado y Alonso en una 3ª posición de parrilla que no pisaba desde el GP de Brasil 2013.