“El boxeo me ha dado un camino, me ha salvado de algo que podía haber acabado muy mal”

Con apenas tres años de trayectoria compitiendo, Diego Núñez se postula como una de las estrellas emergentes del boxeo nacional.

“El boxeo me ha dado un camino, me ha salvado de algo que podía haber acabado muy mal”

Con apenas tres años de trayectoria compitiendo, Diego Núñez se postula como una de las estrellas emergentes del boxeo nacional.

Comprometerse férreamente a cumplir objetivos, desechar el camino fácil y aprender a cada instante. Esta es la hoja de ruta que sigue y persigue Diego Núñez, uno de los púgiles con más futuro en el panorama nacional. Pese a contar con solo cuatro años de experiencia boxeando y tres compitiendo, su crecimiento en The Black Panther, el gimnasio de su barrio, Carabanchel (Madrid), está dando que hablar.

“Siempre me han gustado los deportes de contacto. Me fijaba en los boxeadores, en cómo luchan y en cómo se esfuerzan. Me gusta ese sacrificio, me gusta exigirme algo y demostrar que puedo”, explica el joven boxeador de 22 años. Focalizarse en este deporte que siente como una parte de sí mismo le ha servido para tomar las riendas de su propio futuro y evadir las malas compañías.

“El boxeo ha supuesto coger un camino, una línea. A veces faltaba a clase, no hacía nada. No tenía un objetivo ni sabía qué hacer con mi vida”, indica Núñez. El apadrinamiento por parte de The Black Panther y Clark Telamanou, su entrenador y su gran valedor, fue crucial para cambiar su rumbo vital y enfocarse únicamente en romper sus propios límites.

“El boxeo ha supuesto coger un camino, una línea”

“Mi primera impresión de Clark fue de que era un tipo muy duro, callado y serio. Pero cuando empezamos a coger confianza me abrió la mente. Me hacía entender cosas muy difíciles de comprender y a amar el deporte. Por eso veo a Clark como un maestro”, detalla.

La pieza fundamental en su carrera

En el caso de Diego Núñez, el entorno fue esencial para comenzar con buen pie su trayectoria positiva. La relación consigo mismo en el ring y su precoz crecimiento se debe, en gran parte, a la “familia” que forma parte de todas las disciplinas que se entrenan en el The Black Panther: “Me he reencontrado con gente que he visto de pequeño en el barrio y ha sido una gran alegría para mí. El respeto que tenemos entre todos y la ayuda que nos damos me ha dado mucha seguridad y confianza”.

Pero sin lugar a dudas, el continuo apoyo que le ha dado Clark, su mentor, es lo que le ha permitido encontrarse en esta posición tan buena de su carrera: “No solo es la ayuda que me dio al principio. Tengo una relación de confianza con mi entrenador que me permite mejorar. Me puede llamar la atención y exigir mucho, pero me ayuda en todas las pequeñas dudas que tengo sobre cualquier tema”.

El proyecto The Black Panther

Detrás de las inmensas instalaciones con las que cuenta este gimnasio para preparar a sus deportistas, los grandes competidores que entrenan ahí y la multitud de disciplinas deportivas que tienen cabida, destaca la filosofía del proyecto: “El proyecto deportivo que nosotros montamos es ‘a la americana’, para que los chavales puedan vivir de esto”, indica Telamanou.

A las grandes promesas como Diego Núñez se les dota de todo lo que necesitan para que salgan de la calle y se centren en su actividad deportiva y en sus estudios. Los entrenadores le facilitan todo lo necesario para que encuentren su propio camino: “Los chavales, que estudien. Pero que no se preocupen por el material o los gastos, aquí lo van a tener todo cubierto. Que solo se preocupen por estudiar y entrenar, entrenar y estudiar. Todo lo necesario lo van a tener”, declara el maestro de Núñez.

Una gran oportunidad

En el ring no solo se compite, también se aprenden y se transmiten valores que los más pequeños pueden asumir como propios. Esa importantísima responsabilidad recae también en los hombros de Diego Núñez: “La oportunidad me la dio mi entrenador. Al ver mi progreso me propuso entrenar a niños y darles clases”, indica. Para su maestro, Clark Telamanou, que su aprendiz sea entrenador es clave: “Tiene la ambición en su vida de dar clases y estar en torno a niños y eso es muy importante”.

No obstante, lo que más le llena de ser entrenador no es el boxeo, es la “relación de cariño” que está forjando con los niños que están aprendiendo de él: “He conseguido que este niño aprenda a caminar, a andar en guardia, a esquivar. Pero lo que más me llena es que se divierta y que sea pícaro, a jugar entre las líneas de la diversión y de la competitividad”.

Clark Telamanou, Diego Núñez y sus alumnos. Tres generaciones con denominadores comunes: la disciplina, el respeto y el sacrificio a través del deporte y la posibilidad de trazar un futuro alejado de la calle y las malas compañías: “El boxeo me ha dado un camino, me ha salvado de algo que podía haber acabado muy mal. Me ha salvado de estar en malas compañías y en sitios en los que no tenía que estar. El boxeo para mí es la vida, una salvación”.