El pundonor de Barreda obtiene premio con la cancelación de la etapa 6: se negó a abandonar con la clavícula rota

El pundonor de Barreda obtiene premio con la cancelación de la etapa 6: se negó a abandonar con la clavícula rota

El Dakar es una competición solo apta para muy valientes, especialmente en la categoría de motos. Los pilotos se juegan la vida en cada etapa, y las caídas son constantes. No ha habido ninguna edición de las disputadas desde su fundación que no acabe con varios corredores heridos, cuando no algo peor.

Correr con dolor es casi una constante, lo que a su vez da más valor a los éxitos que logran. Es el caso de Joan Barreda, que vio cómo una inoportuna caída al final de la complicada etapa 5 estuvo a punto de dar al traste con su participación en el raid de este 2022. En torno al kilómetro 250, el de Torreblanca dio con sus huesos en el suelo y se hizo mucho daño en el hombro izquierdo, que ya tenía tocado por una tendinitis previa. Tal era el dolor con el que llegó al campamento de Riyadh, que hasta este mismo viernes por la mañana se estaba planteando abandonar. Normal: se había roto la clavícula.

Sin embargo, Barreda decidió aguantar. La posibilidad de remontar en la segunda semana del Dakar está ahí, y aunque cerró el jueves de Reyes en la general a más de 22 minutos de la cabeza, tiene claro que sus opciones no acababan. Así que el viernes salió a la etapa.

La fortuna sonríe a los valientes, dice un viejo latinismo, y en este caso se puede aplicar a Barreda. La etapa 6 del Dakar fue cancelada a mitad de jornada por las difíciles condiciones que tenían las pistas tras el paso el día anterior de los coches y los camiones, unido a la lluvia. El temor a accidentes serios hizo primar la seguridad al espectáculo y la competición, por lo que la organización decidió cancelar de manera inmediata.

Se tomaron por buenas las clasificaciones al paso por el kilómetro 101, lo que permitió al español ahorrarse casi 300 kilómetros de especial con dolor. Aunque cedió tiempo también en esta jornada (5 minutos y 27 segundos concretamente), el día de descanso le vendrá muy bien para recuperarse físicamente y descansar un poco más.

Pese a que solo fueron 101 kilómetros de jornada, para Barreda fue complicado. «En las zonas de piedras y en las que había arena tenía que frenar prácticamente a cero para pasar los baches y los peligros. Hoy más o menos he ido aguantándolo, porque notaba que la clavícula se me movía y me dolía, pero lo pude manejar para ir bastante bien dentro del dolor», relata en declaraciones recogidas por ‘El País’.

Los médicos del vivac y los fisioterapeutas del equipo Honda tratarán de aliviarle en los próximos días, pero será un hándicap complicado de gestionar. Si logra remontar a Sunderland, líder de la general, los casi 26 minutos que tiene de desventaja será un logro titánico.