España ha pagado ya más de 100.000 millones de euros en primas ‘verdes’ a renovables e industria

España ha pagado ya más de 100.000 millones de euros en primas ‘verdes’ a renovables e industria

El Ministerio de Transición Ecológica busca medidas adicionales para contener la subida de la luz y frenar el aumento desbocado de la inflación. Los técnicos del departamento que dirige Teresa Ribera llevan semanas reuniéndose con distintos agentes del sector bajo la presión política que supone tener que cumplir la promesa de Pedro Sánchez de que los españoles acabarán pagando este año lo mismo en su factura que en 2018. Pero el tiempo se acaba y el precio del megavatio hora vuelve esta semana a rozar récords, lo que hace casi imposible que el presidente del Gobierno cumpla su palabra.

Las miradas de Ribera están ahora puestas sobre la retribución regulada que cobran las energías renovables. Estas instalaciones tienen reconocida por Ley una rentabilidad de entre el 7,1% y el 7,4% anual. Para llegar a esa cifra, cobran el precio del mercado y periódicamente se produce un ajuste en su retribución, de tal forma que si han ingresado más de lo considerado «razonable» se les reduce el periodo con derecho a prima. Es lo que está ocurriendo en estos momentos, con el precio del megavatio hora por encima de los 200 euros de manera constante.

Ribera considera que no están los tiempos en el sector energético para ingresos extra coyunturales y ha planteado que estas instalaciones con «remuneración específica», lo que antes se denominaba «régimen especial», cobren un precio fijo próximo a los 60 euros por megavatio hora.

Su propuesta ha levantado en armas al sector ante lo que consideran el enésimo cambio regulatorio que sufren estas energías desde su implantación generalizada en España en los primeros años de siglo. Su desembarco fue acompañado en el año 1997 de una regulación favorable dirigida a fomentar la reducción de las emisiones contaminantes del sistema energético y su giro hacia las energías verdes, cuyos costes entonces estaban lejos de ser competitivos. Más de 20 años después, el país ha destinado a primas ‘verdes’ entre renovables, cogeneración y residuos más de 100.000 millones de euros, según recoge un informe realizado por la Fundación Naturgy que utiliza datos de la Comisión Nacional de los Mercados y de la Competencia (CNMC).

Este sistema de primas a las renovables se carga sobre el recibo eléctrico de hogares y empresas y ha sido una de las causas de que la luz en España se haya situado permanentemente entre las más caras de Europa en la última década. Tras años de gasto contenido entre las primas a la eólica y a la cogeneración, su auténtica explosión se produjo a partir de 2007 con la introducción acelerada de la energía solar por parte del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero.

España quería posicionarse como una potencia renovable mundial y abrió la mano para que invirtieran desde grandes fondos internacionales a pequeñas familias de la España rural. El resultado fue que las primas se multiplicaron por cinco en apenas un lustro y su factura llegó a superar los 8.000 millones de euros al año. Cuando el propio Zapatero quiso reaccionar, el coste del sistema era inasumible y llegaron los recortes regulatorios.

El propio PSOE fue el primero que sacó la guadaña para frenar la entrada de más inversores en busca de prima regulada en un momento en que el sistema financiero mundial se acercaba al colapso. Luego llegó el PP y su reforma eléctrica, que en solo un año redujo en 2.100 millones, casi un 25%, el coste anual de las renovables. La contrapartida a esta decisión fue una batería de demandas por parte de inversores internacionales que todavía están siendo analizadas por los principales tribunales de arbitraje del mundo.

En 2020 el coste de estas energías fue de 6.539 millones de euros y mantiene la tendencia descendiente al haber instalaciones antiguas que están perdiendo su derecho a retribución regulada. La factura global al cierre de ese ejercicio era de 98.698 millones de euros, por lo que este año ya se habría pasado la simbólica cifra de 100.000 millones, equivalente al 9% del PIB nacional.

A la espera de tener nuevas noticias de Ribera, el sector destaca su contribución a la transición ecológica del país mediante el ahorro de emisiones de CO2 a la atmósfera y la contención del precio del mercado eléctrico frente a tecnologías más caras como el gas. En 2020, las renovables supusieron un 47% de la producción eléctrica nacional. La mitad de esa energía cobró retribución regulada.

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