Mason Plumlee sufrió en sus propias carnes la dureza de defender a Giannis Antetkounmpo. El jugador de los Charlotte Hornets recibió un codazo fortuito de la estrella de los Milwaukee Bucks y tuvo que ser atendido por los médicos de su equipo.

El incidente sucedió durante un rebote, cuando Antetkounmpo golpeó con su codo en el rostro de un Plumlee que comenzó a sangrar de forma casi inmediata. Una acción sin ninguna maldad por parte del griego, pero que obligó a su rival a tener que abandonar el terreno de juego para recibir atención médica.

Mientras Plumlee se dirigía al banquillo, Antetokounmpo hizo gala de su deportividad al acercarse para pedir disculpas e interesarse por el estado del jugador de los Hornets, que aceptó de buen grado el gesto del dos veces MVP de la NBA.