Jesús Calleja explica por qué ha sido su peor Dakar: «Ni en el sueño más negativo imaginé cosas tan raras»

Jesús Calleja explica por qué ha sido su peor Dakar: «Ni en el sueño más negativo imaginé cosas tan raras»

La aventura del Dakar terminó para Jesús Calleja tras la quinta etapa de una carrera que terminó siendo una pesadilla para el piloto. En la que fue su quinta participación en el rally más duro del planeta, no pudo terminar como sí hizo en 2020, después de enfrentarse a todo tipo de problemas en su vehículo.

En una entrevista concedida a El Confidencial, Calleja relata en primera persona cómo ha vivido esta edición que le ha dejado un amargo sabor de boca. De hecho, este ha sido peor aún por las críticas que ha recibido por haber abandonado de manera tan temprana, en las que se insinúa una falta de perseverancia.

«Estos que opinan gratuitamente sin conocerme no saben el dolor y la puta mala hostia que tengo por no estar allí. Es terrible, lo más amargo que hay, lo último que querría es irme», afirmó Calleja que explicó que «lo más complicado para un piloto es decidir si debe o no retirarse del Dakar».

El piloto explicó detalladamente todos los problemas que tuvo su coche a lo largo de su corta participación, con fallos en el sistema de navegación o la caja de cambios que provocó que se le volcase el coche, hasta que una avería en el alternador terminó siendo la gota que colmó el vaso. «Lo cambiaron y al día siguiente se vuelve a parar en el km 8 porque nos quedamos sin hidráulico y dirección asistida, y explotó algo en el salpicadero y saltó agua hirviendo a la cara de mi copiloto. Un problema ya serio que nos obligaba a abandonar«, contó.

«Hubo cuatro etapas más la prólogo. Mis problemas empezaron ya en la prólogo y hubo problemas en todas. Tengo uno de los mejores coches de la parrilla, que además es un coche fiable, pero desde el principio tuve problemas», insistía Calleja.

«Los que opinan sin conocerme no saben el dolor y la puta mala hostia que tengo por no estar»

La reglamentación del Dakar también hacía pensar que la participación del leonés terminaría más pronto que tarde. A los corredores se les otorgan cuatro comodines para seguir en el rally en caso de abandonar en una etapa y Calleja y Blanco, su copiloto, ya habían apurado sus opciones. «Habíamos gastado el tercer comodín y teníamos que seguir corriendo riesgos para adelantar otros cien coches al día siguiente, con esos problemas y la avería nueva, decidimos parar”, explicó.

«El Dakar es mi apuesta del año, hay gente que nos ayuda, yo me dedico a la aventura, pero si tengo algo, es que soy un gran gestor del riesgo. Nunca me ha pasado nada y he hecho expediciones muy complejas y complicadas, he hecho cosas radicales y nunca a mi equipo y a mí nos ha pasado nada. Y aquí había un riesgo, no era solo mi decisión, sino también de Edu, mi copiloto. Nos bajamos del coche porque no nos daba la seguridad que debía darnos de conducción”, defendió Calleja.

No obstante, el piloto y aventurero, acostumbrado a vivir las experiencias más extremas, no esconde que esta ha sido una de las más amargas. «El Dakar más raro de mi historia, ni en el sueño más negativo pensabas que las cosas fueran tan raras. Estoy jodido porque estoy siguiendo la carrera aquí y no estoy allí ¿Sabes lo que supone para mí que no esté allí? Es durísimo, no me lo quito de la cabeza ni durmiendo. Y me afecta al carácter, pero sabes cuándo tienes que tomar la decisión porque el riesgo es mayor que las ganas de competir«, zanjó.

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