La caída a los infiernos de la ‘maestra’ Muguruza: la española acumula cuatro meses sin conocer la victoria

De la gloria a los infiernos, del renacer al bucle de la derrota… Así se puede definir el año 2022 de Garbiñe Muguruza, una tenista que parecía preparada para volver a brillar tras un gran curso tenístico en 2021, pero que encadena ahora una racha de cuatro meses sin conocer la victoria en partido oficial.
Poco más de un año y dos meses han pasado desde el gran renacer de la jugadora hispanovenezolana, el 18 de noviembre de 2021, cuando se coronó en tierras mexicanas como la tenista más en forma del mundo. Esa tarde levantó el trofeo de Maestras en Guadalajara, el título que confirmó a la entonces número cinco del ranking WTA como la mejor del año, y que anunciaba la vuelta de una de las más grandes tenistas de los últimos tiempos.
Tras batir a Annet Kontaveit en la final, Muguruza calificó el título como un «alivio», pues suponía un nuevo gran triunfo cuatro años después de la conquista de Wimbledon 2017, su segundo ‘grande’ desde Roland Garros 2016. Sin embargo, la vuelta a una dinámica positiva se esfumó tan pronto como comenzó el curso 2022, cuando regresó a un bucle de irregularidad del que aún no ha podido escapar.
El último año de la tenista tutelada por Conchita Martínez ha sido uno de los peores de toda su trayectoria profesional, tal y como lo constatan las estadísticas: Cero títulos, tan solo doce victorias en 29 partidos disputados y los cuartos de final como la ronda más alta alcanzada en todas las competiciones oficiales en las que ha comparecido.
La tenista de La Armada cosechó su última victoria hace cuatro meses, el 21 de septiembre de 2022, un 6-2/6-4 ante Papamichail en octavos de final del torneo de Tokio. Después llegaron las derrotas ante Samsonova (6-4/6-2) y la retirada ante Zheng Qinwen en San Diego, el peor final para una temporada que calificó irónicamente en redes sociales como «maravillosa».

Nos ponemos en marcha! On the move!😃✈️🦘🇦🇺….Adelaide & Melbourne ..#Lexus #LexusElectrified pic.twitter.com/Qk1QeXwj4O— Garbiñe Muguruza (@GarbiMuguruza) December 27, 2022
Esta mala dinámica tampoco ha cambiado con la llegada de 2023, que ha comenzado con dos duras derrotas en territorio australiano. La jugadora de 29 años -actualmente 55 del ranking WTA- necesitaba reencontrarse con su mejor tenis, algo que no ha conseguido en los dos primeros torneos del año, Adelaida 1 y Adelaida 2 -en los que ha participado gracias a invitaciones-, con la inesperada derrota ante Andreescu en el primero y la eliminación en el segundo a manos de Belinda Bencic.
Así, los fantasmas siguen presentes antes de la llegada del primer gran reto del año, el Australian Open, donde las expectativas de la jugadora apuntan más al objetivo de encadenar victorias más que a la consecución de un título que cuenta con Iga Swiatek como principal favorita.

La caída a los infiernos de la ‘maestra’ Muguruza: la española acumula cuatro meses sin conocer la victoria

De la gloria a los infiernos, del renacer al bucle de la derrota... Así se puede definir el año 2022 de Garbiñe Muguruza, una tenista que parecía preparada para volver a brillar tras un gran curso tenístico en 2021, pero que encadena ahora una racha de cuatro meses sin conocer la victoria en partido oficial. Poco más de un año y dos meses han pasado desde el gran renacer de la jugadora hispanovenezolana, el 18 de noviembre de 2021, cuando se coronó en tierras mexicanas como la tenista más en forma del mundo. Esa tarde levantó el trofeo de Maestras en Guadalajara, el título que confirmó a la entonces número cinco del ranking WTA como la mejor del año, y que anunciaba la vuelta de una de las más grandes tenistas de los últimos tiempos. Tras batir a Annet Kontaveit en la final, Muguruza calificó el título como un "alivio", pues suponía un nuevo gran triunfo cuatro años después de la conquista de Wimbledon 2017, su segundo 'grande' desde Roland Garros 2016. Sin embargo, la vuelta a una dinámica positiva se esfumó tan pronto como comenzó el curso 2022, cuando regresó a un bucle de irregularidad del que aún no ha podido escapar. El último año de la tenista tutelada por Conchita Martínez ha sido uno de los peores de toda su trayectoria profesional, tal y como lo constatan las estadísticas: Cero títulos, tan solo doce victorias en 29 partidos disputados y los cuartos de final como la ronda más alta alcanzada en todas las competiciones oficiales en las que ha comparecido. La tenista de La Armada cosechó su última victoria hace cuatro meses, el 21 de septiembre de 2022, un 6-2/6-4 ante Papamichail en octavos de final del torneo de Tokio. Después llegaron las derrotas ante Samsonova (6-4/6-2) y la retirada ante Zheng Qinwen en San Diego, el peor final para una temporada que calificó irónicamente en redes sociales como "maravillosa". Nos ponemos en marcha! On the move!😃✈️🦘🇦🇺….Adelaide & Melbourne ..#Lexus #LexusElectrified pic.twitter.com/Qk1QeXwj4O— Garbiñe Muguruza (@GarbiMuguruza) December 27, 2022 Esta mala dinámica tampoco ha cambiado con la llegada de 2023, que ha comenzado con dos duras derrotas en territorio australiano. La jugadora de 29 años -actualmente 55 del ranking WTA- necesitaba reencontrarse con su mejor tenis, algo que no ha conseguido en los dos primeros torneos del año, Adelaida 1 y Adelaida 2 -en los que ha participado gracias a invitaciones-, con la inesperada derrota ante Andreescu en el primero y la eliminación en el segundo a manos de Belinda Bencic. Así, los fantasmas siguen presentes antes de la llegada del primer gran reto del año, el Australian Open, donde las expectativas de la jugadora apuntan más al objetivo de encadenar victorias más que a la consecución de un título que cuenta con Iga Swiatek como principal favorita.

De la gloria a los infiernos, del renacer al bucle de la derrota… Así se puede definir el año 2022 de Garbiñe Muguruza, una tenista que parecía preparada para volver a brillar tras un gran curso tenístico en 2021, pero que encadena ahora una racha de cuatro meses sin conocer la victoria en partido oficial.

Poco más de un año y dos meses han pasado desde el gran renacer de la jugadora hispanovenezolana, el 18 de noviembre de 2021, cuando se coronó en tierras mexicanas como la tenista más en forma del mundo. Esa tarde levantó el trofeo de Maestras en Guadalajara, el título que confirmó a la entonces número cinco del ranking WTA como la mejor del año, y que anunciaba la vuelta de una de las más grandes tenistas de los últimos tiempos.

Tras batir a Annet Kontaveit en la final, Muguruza calificó el título como un «alivio», pues suponía un nuevo gran triunfo cuatro años después de la conquista de Wimbledon 2017, su segundo ‘grande’ desde Roland Garros 2016. Sin embargo, la vuelta a una dinámica positiva se esfumó tan pronto como comenzó el curso 2022, cuando regresó a un bucle de irregularidad del que aún no ha podido escapar.

El último año de la tenista tutelada por Conchita Martínez ha sido uno de los peores de toda su trayectoria profesional, tal y como lo constatan las estadísticas: Cero títulos, tan solo doce victorias en 29 partidos disputados y los cuartos de final como la ronda más alta alcanzada en todas las competiciones oficiales en las que ha comparecido.

La tenista de La Armada cosechó su última victoria hace cuatro meses, el 21 de septiembre de 2022, un 6-2/6-4 ante Papamichail en octavos de final del torneo de Tokio. Después llegaron las derrotas ante Samsonova (6-4/6-2) y la retirada ante Zheng Qinwen en San Diego, el peor final para una temporada que calificó irónicamente en redes sociales como «maravillosa».

Nos ponemos en marcha!
On the move!
😃
✈️🦘🇦🇺….Adelaide & Melbourne
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.#Lexus #LexusElectrified pic.twitter.com/Qk1QeXwj4O

— Garbiñe Muguruza (@GarbiMuguruza) December 27, 2022

Esta mala dinámica tampoco ha cambiado con la llegada de 2023, que ha comenzado con dos duras derrotas en territorio australiano. La jugadora de 29 años -actualmente 55 del ranking WTA- necesitaba reencontrarse con su mejor tenis, algo que no ha conseguido en los dos primeros torneos del año, Adelaida 1 y Adelaida 2 -en los que ha participado gracias a invitaciones-, con la inesperada derrota ante Andreescu en el primero y la eliminación en el segundo a manos de Belinda Bencic.

Así, los fantasmas siguen presentes antes de la llegada del primer gran reto del año, el Australian Open, donde las expectativas de la jugadora apuntan más al objetivo de encadenar victorias más que a la consecución de un título que cuenta con Iga Swiatek como principal favorita.