La inflación en la Eurozona alcanza el 5% en diciembre y cierra el año con una media del 2,6%, superando el objetivo del BCE

La inflación en la Eurozona alcanza el 5% en diciembre y cierra el año con una media del 2,6%,  superando el objetivo del BCE

Los precios siguieron subiendo en Europa en el último mes del año llevando la inflación media de la Eurozona hasta el 5%, la tasa más alta desde 1985, frente al 4,9% que había registrado en noviembre, según el dato adelantado publicado este viernes por la oficina de estadística comunitaria, Eurostat.

Si se confirma este dato, la inflación media habrá quedado en el 2,6% en 2021, seis décimas por encima del objetivo del 2% que marca la estabilidad de precios según el Banco Central Europeo (BCE), pero por debajo de la media en España, que se situó en el 2,78% después de que en diciembre el IPC se disparara hasta el 6,7%. Esto llevó a nuestro país a ser el que presenta mayores subidas de precios de entre los desarrollados, como cuenta hoy El Mundo.

Por componentes, la energía fue el que más repuntó en diciembre, un 26%; seguida de los alimentos, el alcohol y el tabaco (+3,2%), los bienes industriales no energéticos (+2,9%) y los servicios (+2,4%).

La inflación subyacente -sin contar con productos energéticos ni alimentos frescos- se situó en diciembre en el 2,7%.

Una vez conocidos los datos de diciembre, expertos como los economistas de la consultora británica Capital Economics creen que en diciembre se ha alcanzado el pico, pero ven difícil que la inflación subyacente -la más importante para el BCE- baje del 2% en promedio en el año 2022.

«Sospechamos que diciembre fue el pico de inflación de la zona euro (…). No obstante, creemos que la inflación subyacente promediará alrededor del 2%, sin signos claros de tendencia a la baja. La inflación de los precios de los insumos sigue siendo extremadamente alta y esto llevará tiempo para que se transforme en inflación de los bienes industriales no energéticos. Y aunque no esperamos que un aumento en los salarios provoque una aceleración de la inflación de los servicios, si la demanda se recupera rápidamente después de que se levanten las restricciones y los consumidores se vuelven menos cautelosos, la experiencia sugiere que la escasez de mano de obra podría intensificarse«, apuntan.

Como resultado, creen que hay una «probabilidad creciente de que a finales de año el BCE empiece a preparar el terreno para modestos aumentos de tipos de interés en 2023″.

Bert Colijn, economista sénior para la Eurozona de ING, coincide en que la inflación subyacente se situará por encima del 2% al menos en la primera mitad de 2022, aunque no se muestra tan seguro de que se haya alcanzado el pico de inflación.

«Depende en gran medida de la evolución de los precios del gas, que han sido increíblemente volátiles en las últimas semanas y un factor dominante del reciente aumento de la inflación. Aún así, dados los precios de futuros actuales para el gas natural y el petróleo, es probable que la inflación energética haya alcanzado su punto máximo y se establezca una tendencia a la baja desde aquí. Además de eso, el efecto del IVA alemán, que elevó la inflación durante el último mes en diciembre, reducirá alrededor del 0,5% la inflación general a partir de enero», señala.

En su opinión, dado que todavía no se han producido efectos de segunda ronda en los salarios, «el BCE todavía tiene tiempo para ver cómo de rápido disminuye la inflación actual por el lado de la oferta a lo largo del año antes de tomar una decisión sobre nuevas acciones».

El dato de inflación de este viernes se ha conocido después de que el miércoles salieran a la luz las actas de la última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos (la Fed, su banco central), en las que ya recogían que veían «justificado» adelantar la subida de tipos de interés por la elevada inflación, lo que ha desatado caídas en las bolsas.

Ben Laidler, estratega de mercados globales de la plataforma de inversión en multiactivos eToro, cree que el pico de inflación «está cerca», pero recuerda que la inflación sigue por debajo de la de EEUU y que irá bajando a medida que las cadenas de suministros se relajan.

«Esto hace que el Banco Central Europeo se muestre reacio a subir los tipos de interés este año. También mantiene la debilidad del euro, un apoyo clave para los beneficios y las exportaciones de las empresas europeas», agrega.