La prudencia de Marc Márquez: "Es un error empezar con expectativas"

El nuevo piloto de Gresini quiere competir, pero sobre todo «intentar volver a sonreír dentro del casco».

La prudencia de Marc Márquez: "Es un error empezar con expectativas"

El nuevo piloto de Gresini quiere competir, pero sobre todo "intentar volver a sonreír dentro del casco".

Queda menos de un mes para que comience la pretemporada de un nuevo Mundial de MotoGP en el que inevitablemente todos los ojos estarán puestos de inicio en Marc Márquez y su salto de Honda a Gresini una década después. Las expectativas sobre el rendimiento del ocho veces campeón del mundo están por las nubes porque su fama le precede, y porque estará a los mandos de la Ducati que convirtió a Pecco Bagnaia en campeón el pasado año.

Sin embargo, el propio Márquez es consciente de lo complicado que puede llegar a ser adaptarse y rendir de inmediato, y por ello ha lanzado una advertencia a sus fans: «Yo creo que es un error empezar con un objetivo o una expectativa realista porque una expectativa ahora tendría que ser alta, si no, estaría engañando. No puedes marcarte una expectativa y menos manifestarla porque luego el nivel de frustración puede ser grande».

El de Cervera ha querido ser cauto después de cuatro tormentosos años en los que las caídas, las operaciones y el mal desempeño de su moto opacaron por completo sus capacidades. Es comprensible por la impotencia que le acompañó en esa época, pero ello no implica que no se encuentre ilusionado por el cambio, por haber emprendido una nueva aventura «para intentar sonreír dentro del casco, para sentir otra vez esas mariposas de ir a un Gran Premio».

«Lógicamente, me gustaría estar luchando en las posiciones de arriba, pero veremos si es puntual, si puedo ser constante allí, si no puedo. Tenemos una pretemporada por delante donde hay mucho trabajo por hacer», ha completado el piloto catalán su reflexión, acompañado por su nuevo compañero y hermano pequeño Álex Márquez, con quien ya compartió box en Honda cuatro años atrás como ahora hará en Gresini.

Desde aquella experiencia, más «corta» de lo deseado por la lesión que sufrió el mayor en Jerez de la Frontera (Cádiz), ambos han «aprendido cosas bastante diferentes», y pretenden demostrarlas: «Álex se ha formado en la categoría y yo he aprendido lecciones de vida, más que profesionales han sido personales, y también cómo afrontar los distintos problemas que te vas encontrando en el camino».

«Ahora sí seremos verdaderos compañeros. En aquella época era diferente. Yo simplemente pensaba en el título, él era un ‘rookie’ y pensaba en aprender. Ahora los roles son diferentes, estoy en una posición en la que voy a intentar reencontrarme conmigo mismo y Álex el año pasado ya demostró dónde está ahora», ha añadido un ambicioso Marc Márquez.

Márquez no olvida que tanto él como su hermano están «por la competición», algo que viene en sus «genes». «Si le puedo ganar, mejor, y si me puede ganar él, mejor para él. Lo principal también es intentar ayudarnos mutuamente como hemos hecho siempre en casa. También cuenta estar en un equipo familiar como el de Gresini, esa unión también hace la fuerza. Tienes un buen ambiente y es completamente diferente al de un equipo de fábrica, en el que cada uno va más a lo suyo», ha confesado.

El hexacampeón de MotoGP sabe que su hermano «es capaz» de hacerlo bien los domingos en las carreras largas donde «está la gran diferencia de poder aspirar a algo grande o no» y si «eres capaz de luchar por las posiciones de arriba constantemente en cada Gran Premio o sólo puntualmente».

«A Álex, en sus últimas carreras, yo mismo le sufría como rival. Iba rápido y, sobre todo en Malasia, fue muy rápido. El nivel lo tiene, hay que buscar la manera de ser constante», advirtió el catalán, que no tendrá «ningún reparo» a la hora de adelantarle, aunque no oculta que por ser su hermano deberá tener «un ‘pelín’ más de cuidado». «Pero es imposible controlar eso, ya que casi ‘se me lleva puesto’ en Mugello en 2022. No lo hizo queriendo, pero, evidentemente, vamos a 350 km/h y es muy difícil controlar todas las situaciones», puntualizó.