La solución de la policía escocesa para las hordas de borrachos en los partidos: permitir la venta de alcohol en los estadios

Beber alcohol y el fútbol son dos costumbres muy unidas desde tiempos inmemoriales, aunque conlleva muchos problemas de seguridad e incidentes, tanto antes, como durante y después de los propios partidos.
Ahora la policía escocesa ha lanzado una propuesta que, aunque parezca contradictorio, tiene su sentido: permitir que se vuelva a vender alcohol en los estadios.
En un informe encargado a la Universidad de Stirling, detectaron que los problemas de seguridad más graves se producen justo antes de los partidos. La gran acumulación de hinchas bebiendo fuera de los estadios hace que muchos alarguen esa ‘previa’ hasta prácticamente comenzado el encuentro en sí, lo que provoca auténticas avalanchas en los aledaños y las entradas de los estadios… donde ya no pueden comprar bebida.
«En lugar de estar en el pub y estar mirando el reloj para que puedan entrar, si los tornos están abierto una hora y media antes del inicio y los fans saben que si quieren ese alcohol, pueden obtener la bebida en el estadio, probablemente tendría un efecto en el flujo de hinchas que ingresan al estadio. Potencialmente, se evitarían carreras de fans locos intentando llegar al estadio justo antes del pitido inicial. Se podría argumentar que eso ayudaría a la seguridad», explica un oficial de la policía a STV.tv.
Una idea controvertida, pero con beneficios
La prohibición de la venta de alcohol en los estadios de Escocia, desde donde se ha lanzado esta propuesta, se produjo tras los graves incidentes en la final de la Copa de 1980 entre Rangers y Celtic de Glasgow, dos equipos de rivalidad muy enconada. Desde entonces se prohíbe el alcohol en los campos, excepto para las zonas de hospitalidad corporativa o los palcos privados.
En 2020, precisamente apoyándose en esa idea de evitar que los fans lleguen ya borrachos al campo, la Asociación de Fútbol Escocesa propuso a la UEFA y a las autoridades británicas que se permitiera la venta de alcohol en los partidos para la Eurocopa previstos en Hampden Park (Glasgow), pero no llegó a aprobarse.
La legislación británica es clara: en el fútbol está prohibida la venta de alcohol, pero no así en otros deportes con gran afluencia de público como el rugby, los dardos, el criquet o las carreras de caballos. «Estas restricciones en el fútbol llevan en vigor desde hace 40 años, pero las investigaciones han demostrado que las actitudes de los aficionados actuales son muy distintas. Hemos hallado que, ahora mismo, muchos aficionados y participantes en la acción ven más beneficios sobre la seguridad pública y las finanzas de los clubes si estos cambios se produjeran», explica el doctor Richard Purves, líder de la citada investigación de la Universidad de Stirling.
La pelota está ahora en el tejado de los legisladores británicos y de sus autoridades, que tendrán que debatir si realmente merece la pena o provocará solo un aumento masivo del consumo de alcohol, tanto antes como durante y después de los partidos. En caso de planteárselo en serio, se comenzará con un programa piloto de reintroducción de la venta general de alcohol en los campos de Escocia… y luego ver si se puede exportar al resto.

La solución de la policía escocesa para las hordas de borrachos en los partidos: permitir la venta de alcohol en los estadios

Beber alcohol y el fútbol son dos costumbres muy unidas desde tiempos inmemoriales, aunque conlleva muchos problemas de seguridad e incidentes, tanto antes, como durante y después de los propios partidos. Ahora la policía escocesa ha lanzado una propuesta que, aunque parezca contradictorio, tiene su sentido: permitir que se vuelva a vender alcohol en los estadios. En un informe encargado a la Universidad de Stirling, detectaron que los problemas de seguridad más graves se producen justo antes de los partidos. La gran acumulación de hinchas bebiendo fuera de los estadios hace que muchos alarguen esa 'previa' hasta prácticamente comenzado el encuentro en sí, lo que provoca auténticas avalanchas en los aledaños y las entradas de los estadios... donde ya no pueden comprar bebida. "En lugar de estar en el pub y estar mirando el reloj para que puedan entrar, si los tornos están abierto una hora y media antes del inicio y los fans saben que si quieren ese alcohol, pueden obtener la bebida en el estadio, probablemente tendría un efecto en el flujo de hinchas que ingresan al estadio. Potencialmente, se evitarían carreras de fans locos intentando llegar al estadio justo antes del pitido inicial. Se podría argumentar que eso ayudaría a la seguridad", explica un oficial de la policía a STV.tv. Una idea controvertida, pero con beneficios La prohibición de la venta de alcohol en los estadios de Escocia, desde donde se ha lanzado esta propuesta, se produjo tras los graves incidentes en la final de la Copa de 1980 entre Rangers y Celtic de Glasgow, dos equipos de rivalidad muy enconada. Desde entonces se prohíbe el alcohol en los campos, excepto para las zonas de hospitalidad corporativa o los palcos privados. En 2020, precisamente apoyándose en esa idea de evitar que los fans lleguen ya borrachos al campo, la Asociación de Fútbol Escocesa propuso a la UEFA y a las autoridades británicas que se permitiera la venta de alcohol en los partidos para la Eurocopa previstos en Hampden Park (Glasgow), pero no llegó a aprobarse. La legislación británica es clara: en el fútbol está prohibida la venta de alcohol, pero no así en otros deportes con gran afluencia de público como el rugby, los dardos, el criquet o las carreras de caballos. "Estas restricciones en el fútbol llevan en vigor desde hace 40 años, pero las investigaciones han demostrado que las actitudes de los aficionados actuales son muy distintas. Hemos hallado que, ahora mismo, muchos aficionados y participantes en la acción ven más beneficios sobre la seguridad pública y las finanzas de los clubes si estos cambios se produjeran", explica el doctor Richard Purves, líder de la citada investigación de la Universidad de Stirling. La pelota está ahora en el tejado de los legisladores británicos y de sus autoridades, que tendrán que debatir si realmente merece la pena o provocará solo un aumento masivo del consumo de alcohol, tanto antes como durante y después de los partidos. En caso de planteárselo en serio, se comenzará con un programa piloto de reintroducción de la venta general de alcohol en los campos de Escocia... y luego ver si se puede exportar al resto.

Beber alcohol y el fútbol son dos costumbres muy unidas desde tiempos inmemoriales, aunque conlleva muchos problemas de seguridad e incidentes, tanto antes, como durante y después de los propios partidos.

Ahora la policía escocesa ha lanzado una propuesta que, aunque parezca contradictorio, tiene su sentido: permitir que se vuelva a vender alcohol en los estadios.

En un informe encargado a la Universidad de Stirling, detectaron que los problemas de seguridad más graves se producen justo antes de los partidos. La gran acumulación de hinchas bebiendo fuera de los estadios hace que muchos alarguen esa ‘previa’ hasta prácticamente comenzado el encuentro en sí, lo que provoca auténticas avalanchas en los aledaños y las entradas de los estadios… donde ya no pueden comprar bebida.

«En lugar de estar en el pub y estar mirando el reloj para que puedan entrar, si los tornos están abierto una hora y media antes del inicio y los fans saben que si quieren ese alcohol, pueden obtener la bebida en el estadio, probablemente tendría un efecto en el flujo de hinchas que ingresan al estadio. Potencialmente, se evitarían carreras de fans locos intentando llegar al estadio justo antes del pitido inicial. Se podría argumentar que eso ayudaría a la seguridad», explica un oficial de la policía a STV.tv.

Una idea controvertida, pero con beneficios

La prohibición de la venta de alcohol en los estadios de Escocia, desde donde se ha lanzado esta propuesta, se produjo tras los graves incidentes en la final de la Copa de 1980 entre Rangers y Celtic de Glasgow, dos equipos de rivalidad muy enconada. Desde entonces se prohíbe el alcohol en los campos, excepto para las zonas de hospitalidad corporativa o los palcos privados.

En 2020, precisamente apoyándose en esa idea de evitar que los fans lleguen ya borrachos al campo, la Asociación de Fútbol Escocesa propuso a la UEFA y a las autoridades británicas que se permitiera la venta de alcohol en los partidos para la Eurocopa previstos en Hampden Park (Glasgow), pero no llegó a aprobarse.

La legislación británica es clara: en el fútbol está prohibida la venta de alcohol, pero no así en otros deportes con gran afluencia de público como el rugby, los dardos, el criquet o las carreras de caballos. «Estas restricciones en el fútbol llevan en vigor desde hace 40 años, pero las investigaciones han demostrado que las actitudes de los aficionados actuales son muy distintas. Hemos hallado que, ahora mismo, muchos aficionados y participantes en la acción ven más beneficios sobre la seguridad pública y las finanzas de los clubes si estos cambios se produjeran», explica el doctor Richard Purves, líder de la citada investigación de la Universidad de Stirling.

La pelota está ahora en el tejado de los legisladores británicos y de sus autoridades, que tendrán que debatir si realmente merece la pena o provocará solo un aumento masivo del consumo de alcohol, tanto antes como durante y después de los partidos. En caso de planteárselo en serio, se comenzará con un programa piloto de reintroducción de la venta general de alcohol en los campos de Escocia… y luego ver si se puede exportar al resto.