La última línea pendiente del AVE a Galicia entrará en servicio sin contrato de mantenimiento

La última línea pendiente del AVE a Galicia entrará en servicio sin contrato de mantenimiento

El próximo 21 de diciembre se cerrará el círculo de la alta velocidad a Galicia. Entrará en servicio el nuevo tramo entre Pedralba (Zamora) y Ourense, el último pendiente en la línea desde Madrid. Llegará justo diez años después de que José Blanco, como ministro en funciones de Fomento, estrenase la primera línea de alta velocidad gallega. Otra ministra socialista, Raquel Sánchez, logrará este hito que, sin embargo, llega rodeado de sombras, pues entrará en servicio sin un contrato de mantenimiento de la catenaria, la línea aérea de contacto.

Adif tiene en marcha un proceso de licitación de un contrato para prestar los servicios de «mantenimiento preventivo, predictivo y correctivo» de las instalaciones de energía de este nuevo tramo y también del Ourense-Santiago de esta misma línea y del tramo Vigo Urzaiz-A Coruña del Eje Atlántico de Alta Velocidad. Sin embargo, se encuentra todavía en tramitación y fuentes conocedoras del sector han confirmado a EL MUNDO que resultará imposible que entre en servicio antes del estreno.

Su adjudicación «llegará algún mes después de entrar en funcionamiento», reconoció a este periódico Adif, si bien garantiza que el mantenimiento «está garantizado» porque el contrato de construcción de este tramo «lleva un pre mantenimiento» que «cubre el mantenimiento preventivo», el que se refiere a los trabajos que se hacen de forma ordinaria. En caso de avería o de ser necesario un mantenimiento correctivo aseguran que estaría cubierto «con los contratos colaterales en vigor», como, por ejemplo, el del tramo anterior, Zamora-Pedralba.

Adif garantiza que «todo está completamente cubierto, tanto el mantenimiento preventivo como el correctivo», si bien sí realizó un intento por subsanar este retraso. En septiembre sacó a licitación un segundo contrato para los servicios de mantenimiento temporal de las instalaciones de la catenaria del tramo Pedralba – Ourense. El anterior lo licitó Adif Alta Velocidad y alcanza un importe de 16.848.645 euros y 60 meses de servicio y este corresponde a Adif y se queda en 166.980 euros y cuatro meses.

El concurso público ha quedado desierto, de modo que se ha aprobado una puesta en servicio de la línea sin un contrato de mantenimiento operativo. La importancia del contrato la revela el propio Adif en el expediente de licitación, asegurando que para que la explotación ferroviaria «pueda realizarse con las debidas garantías de seguridad y regularidad», es «fundamental» mantener las instalaciones de electrificación «con criterios de eficiencia».

El pasado 16 de noviembre se abrieron las plicas con una única oferta y fuentes del sector ferroviario indican que, para que los trabajadores se encuentran ya en el tramo ferroviario faltarían, en el mejor de los casos, dos meses. Mientras tanto, ayer la ministra de Transportes recorrió el tramo junto con los presidentes de Galicia y Castilla y León, Alberto Núñez Feijóo y Alfonso Fernánez Mañueco.

La línea, que supuso una inversión de 9.000 millones y 16 años de trabajo, llega 11 años más tarde que la primera fecha que se manejó para la llegada del alta velocidad a la comunidad. La primera piedra del AVE gallego se puso en 2001.

Con motivo de este viaje en pruebas, se acercaron hasta las estaciones de Chamartín y Ourense víctimas del accidente del Alvia que en 2013 descarriló a las afueras de Santiago con 80 muertos y 144 heridos. Entregaron a Raquel Sánchez, a la ex ministra Ana Pastor y a la secretaria de Estado Isabel Pardo de Vera una carta en la que preguntan si antes de «dar propaganda y recorrer el nuevo tramo», «¿no sería mejor investigar lo que allí ocurrió para que no vuelva a suceder, tal y como exige la UE?«.

La investigación judicial sobre el accidente no puso en cuestión ninguna decisión política, pero sí técnica, en especial una adoptada bajo el mandato de Blanco: cambiar el proyecto y dejar sin protección del sistema de seguridad europeo ERTMS la vía en la curva en la que descarriló el Alvia, que algunos técnicos atribuyen a prisas por inaugurar la línea. Años más tarde, el ex ministro lo negó: «en ningún caso, el tiempo electoral marcó la puesta en servicio».

Por este accidente se sentarán en el banquillo el responsable de Seguridad en la Circulación de Adif en el momento de puesta en funcionamiento de la línea, Andrés Cortabitarte, y el maquinista del tren, Francisco José Garzón.

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