Las incongruencias de la UEFA: de 'perdonar' al Barça por el caso Negreira a querer echarlo de la Champions por su apoyo a la Superliga

La UEFA podría intentar sancionar de dos a tres años sin Liga de Campeones al Barça por incumplir el ‘fair play’ financiero.

Las incongruencias de la UEFA: de 'perdonar' al Barça por el caso Negreira a querer echarlo de la Champions por su apoyo a la Superliga

La UEFA podría intentar sancionar de dos a tres años sin Liga de Campeones al Barça por incumplir el 'fair play' financiero.

La resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre la viabilidad legal de la Superliga no ha sentado nada bien a la UEFA, que desde el pasado jueves y con ayuda de otros entes como LaLiga están en pie de guerra para boicotear el proyecto alternativo a la Champions y el resto de competiciones continentales.

El TJUE estimó que sí existe un abuso de posición de poder en el monopolio del fútbol europeo, dando la razón a la principal premisa de la Superliga como se empeña en dársela la propia UEFA a los clubes fundadores e impulsores de la iniciativa junto a la empresa A22: Real Madrid y Fútbol Club Barcelona.

Al primero, por fortuna para ellos, la UEFA aún no ha podido meterle mano para forzarlo a recular en su ambición por volver a revolucionar el fútbol europeo como ya lo hicieran los blancos en los años 50, creando precisamente la Copa de Europa. En cambio, la posición del Barça es bastante más vulnerable, y ya desde Alemania apuntan que el organismo presidido por Aleksander Ceferin podría tomar represalias contra la entidad dirigida por Joan Laporta.

El diario alemán Die Welt publicó este sábado una investigación en la que asegura que existe una amenaza real de que el Barça sea expulsado de la Champions League 2024-25, e incluso más allá. El motivo de la sanción es muy sencillo: las posibles violaciones del reglamento financiero de la UEFA, algo distinto al de LaLiga, según el cual los clubes están obligados a compensar los gastos con los ingresos correspondientes.

Para la UEFA, las famosas palancas no sirven de nada. Sólo el dinero generado por la actividad propia del fútbol es tenido en cuenta. Eso implica para ellos que la situación financiera de las cuentas del Barça es «un desastre» a nivel de balance, lo que a su vez puede derivar ahora en una posible sanción de hasta «dos o tres años» sin participar en la Champions League. «Cuanto mayor es la pérdida, mayor es la pena», aseguran desde la UEFA al periódico alemán.

Sin embargo, esa estrategia de presión para forzar al Barça a retractarse de su apoyo a la Superliga está repleta de incongruencias por parte de la UEFA, que actúa de una forma u otra según sus propios intereses. De hecho, clubes como el Paris Saint-Germain, el Chelsea o el Manchester City han toreado el ‘fair play financiero’ europeo como han querido durante años sin represalia alguna, con Nasser Al-Khelaifi como presidente del PSG y de la ECA (Asociación de Clubes Europeos) además de mano derecha de Ceferin permitiendo ambos la entrada de dinero de países árabes o de Rusia sin preguntar sobre su procedencia. No interesaba.

Más allá de ello, en la propia relación entre UEFA y Barça, también ha habido varios cambios de criterio. Hace aproximadamente un año, sin ir más lejos, el organismo rector del fútbol europeo se planteó lo mismo, expulsar al Barça de la Champions, pero en aquella ocasión por el caso Negreira, definido por Ceferin como «el caso de corrupción más grave de la historia del fútbol europeo».

Sin embargo, y a pesar de que se abrió un expediente contra el conjunto culé que a día de hoy sigue sin cerrarse ni resolverse en las oficinas de la UEFA en Nyon (Suiza), una reunión entre Laporta y Ceferin bastó para zanjar sus diferencias por aquel entonces y para hacer la vista gorda sobre el pago de 7 millones al vicepresidente de los árbitros en España, José María Enríquez Negreira, durante 20 años. Así, los inspectores de la UEFA recomendaron inscribir al Barça en la presente edición de la Champions.

Parecían haber hecho las paces, pero en cuanto el Barça ha vuelto a sacar los pies del plato de la UEFA, ésta ha vuelto a adoptar una postura beligerante. Primero cuando Eduard Romeu, vicepresidente económico del Barça, compareció reiterando los beneficios de la Superliga. A los pocos días, la UEFA multó con medio millón al club catalán por declarar erróneamente beneficios en 2022.

Y, ahora, por celebrar el fallo del TJUE sobre la Superliga, que podría costarle muy caro al Barça pese a que la justicia ha dejado claro que ni UEFA ni FIFA pueden tomar medidas de castigo o sancionadoras contras los clubes que proponen la Superliga. ¿Se quedará en amenaza para presionar, o procederá la UEFA a sancionar duramente al Barça?