Potenciar el uso del coche eléctrico

Potenciar el uso del coche eléctrico

El transporte es responsable de una quinta parte de las emisiones mundiales de CO2 y otros gases de efecto invernadero a la atmósfera. Y para cumplir con las directrices del Parlamento Europeo que establecen la neutralidad climática en el año 2050, la industria de la automoción está inmersa en uno de los mayores retos de su historia con la transición hacia la movilidad cero emisiones.

En la búsqueda por conseguir que los desplazamientos sean más eficientes y respetuosos con el planeta, Naciones Unidas ha solicitado a los fabricantes que dejen de producir motores de combustión antes de 20 años. La alternativa más viable para conseguirlo es el impulso de los vehículos eléctricos, cuyos motores no emiten ni CO2 ni óxidos de nitrógeno. Esta adaptación al nuevo escenario se está acelerando gracias a un importante avance tecnológico que abarata costes y aumenta la eficiencia de los coches, así como a los nuevos tipos de carga, además de por las medidas anticontaminación impuestas por los Gobiernos.

El objetivo persigue mejorar el aire que respiramos en todo el mundo al reducir las emisiones de CO2 y mejorar la calidad de vida de las personas. Con el Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia (PRTR) ideado por el Gobierno se busca que en 2023 circulen 250.000 nuevos vehículos eléctricos. El plan busca un avance gradual con un objetivo intermedio de reducción del 55% de las emisiones contaminantes de los nuevos coches y furgonetas en 2030 y cinco años después sólo se comercializarán vehículos eléctricos y de energías alternativas a la gasolina y el diésel.

Adquirir un vehículo eléctrico lleva implícito el ahorro en el consumo de combustible, así como el aparcamiento gratuito en zonas de estacionamiento regulado, la exención de peajes y otros beneficios fiscales asociados a algunos impuestos. Sin olvidar su menor impacto en el medioambiente por la reducción de emisiones de CO2. Por ello, el interés que genera va en aumento. Entre enero y noviembre de 2021 se matricularon 72.534 unidades electrificadas, un 56% más que el año anterior, según datos de Movilidad Eléctrica. El consumidor potencial de estos vehículos tiene entre 25 y 44 años, según un estudio realizado por la aseguradora Mapfre, donde se refleja que en ciudades como Madrid, Barcelona, Bilbao, Sevilla y Valencia, el perfil de los conductores de modelos de «cero emisiones» está interesado en la tecnología, la ciencia o los viajes.

El consumidor responde, porque la industria automovilística intenta cumplir su parte y el Gobierno de España apuesta de manera firme por el impulso del eléctrico. En 2021 ha aprobado las ayudas del Plan Moves III, que incentiva su compra con hasta 7.000 euros y hasta el 80% de los puntos de recarga, una medida que contribuirá decisivamente a seguir incrementando el interés por una forma de movilidad sostenible. Una de las cuestiones para lograr el objetivo del Gobierno es poner fin a lo que se conoce como «ansiedad de autonomía», es decir, la reticencia que los consumidores tienen a adquirir vehículos eléctricos ante el miedo a que la batería se descargue completamente durante el trayecto. Aunque todavía no existe una base de datos oficial de puntos de recarga en el territorio nacional, según el último barómetro de electromovilidad de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), España cuenta con un total de 12.702 puntos de recarga. Y otro de los objetivos incluidos en el PRTR es multiplicar por diez el número de puntos de recarga en los próximos dos años y pasar a entre 80.000 y 110.000 en 2023.

Urge dar un acelerón a la transición energética, impulsar la descarbonización del transporte y el fomento de la movilidad sostenible.

Por ello, Cepsa y Endesa han firmado el pasado mes una alianza para compartir puntos de recarga para coches eléctricos en España y Portugal y desarrollar una red de recarga ultrarrápida en carretera (on the go). Cepsa desplegará puntos de 150 kW situados en las principales vías de comunicación y que se unirán a los planes de desarrollo de infraestructura de recarga que ya tiene Endesa X, la filial del grupo encargada de este negocio, y que cuenta con 75 puestos de recarga ultrarrápidos en 25 ubicaciones. Estos equipos permitirán que los usuarios puedan recargar el 80% de la batería en aproximadamente 10 minutos.

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