¿Quién es el mejor deportista de la historia? La última gesta de Nadal aviva el debate y la eterna duda en los criterios

Rafa Nadal conquistó este domingo en la arcilla de París su decimocuarto Roland Garros, una gesta que le coloca como el mejor tenista de la historia del circuito masculino con 22 Grand Slams y le confirma a la altura de leyendas de otros deportes que escribieron con su nombre las páginas más inolvidables.
El balear es, seguro, el mejor deportista español de todos los tiempos pero, ¿en qué posición se encuentra a nivel global? Parece imposible realizar una lista en la que se haga justicia con todos aquellos hombres que sobrepasaron los límites humanos, pero lo que es seguro es que el nombre de Rafael Nada Parera no puede faltar entre ellos.
Michael Phelps, Usain Bolt, Valentino Rossi, Tiger Woods, Michael Schumacher, Lewis Hamilton, Michael Jordan, Muhammad Ali, Tom Brady, Maradona… Hombres que tiñeron de oro en innumerables ocasiones su trayectoria y que han ligado su figura a la eternidad.
¿Cómo se miden los títulos?
La cumbre del deporte son los Juegos Olímpicos. Sin embargo, en una clasificación global y teniendo en cuenta que no todos los deportes forman parte del programa, no se puede aplicar como único criterio.
De serlo, en cualquier caso, no habría discusión: Michael Phelps, con 28 medallas olímpicas, 23 de ellas de oro, ocuparía el primer lugar.
En esa clasificación, Usain Bolt, con 8 campeonatos olímpicos, y Nadal y Jordan con dos cada uno, también estarían destacados. Pero la relevancia que tiene el olimpismo en un deporte como la natación, donde es la cumbre, no existe en otros como el tenis o el baloncesto, donde las competiciones propias anuales o los torneos mundiales otorgan más prestigio.
Así, podemos meter en el mismo saco de la leyenda a gigantes como Tom Brady con sus 7 campeonatos de la NFL, a Tiger Woods con sus 15 ‘major’, o a Michael Schumacher o Lewis Hamilton con sus siete mundiales de Fórmula 1.
Al peso de los títulos, con la importancia de cada uno en su disciplina deportiva de turno, hay que añadir otras variables como el contexto o la trascendencia a nivel global.
Porque el peso en la historia de los cinco mundiales de Juan Manuel Fangio, logrados en los años 50 en una peligrosísima F1 donde la muerte era siempre una opción, le convierten en uno de los más grandes de todos los tiempos, como lo es Eddy Merckx en el mundo del ciclismo de barro y penalidades o cualquier deportista de equipo que con sus individualidades lograra el éxito colectivo, como Maradona con el Nápoles.
En definitiva, los argumentos pueden ser infinitos y, seguramente, todos tendrán razón. Es imposible poner al mundo de acuerdo sobre cuál es el mejor de la historia, ni es factible equilibrar criterios; la única cosa que está clara es que Rafa Nadal no puede faltan en ni una sola de las listas.

¿Quién es el mejor deportista de la historia? La última gesta de Nadal aviva el debate y la eterna duda en los criterios

Rafa Nadal conquistó este domingo en la arcilla de París su decimocuarto Roland Garros, una gesta que le coloca como el mejor tenista de la historia del circuito masculino con 22 Grand Slams y le confirma a la altura de leyendas de otros deportes que escribieron con su nombre las páginas más inolvidables. El balear es, seguro, el mejor deportista español de todos los tiempos pero, ¿en qué posición se encuentra a nivel global? Parece imposible realizar una lista en la que se haga justicia con todos aquellos hombres que sobrepasaron los límites humanos, pero lo que es seguro es que el nombre de Rafael Nada Parera no puede faltar entre ellos. Michael Phelps, Usain Bolt, Valentino Rossi, Tiger Woods, Michael Schumacher, Lewis Hamilton, Michael Jordan, Muhammad Ali, Tom Brady, Maradona... Hombres que tiñeron de oro en innumerables ocasiones su trayectoria y que han ligado su figura a la eternidad. ¿Cómo se miden los títulos? La cumbre del deporte son los Juegos Olímpicos. Sin embargo, en una clasificación global y teniendo en cuenta que no todos los deportes forman parte del programa, no se puede aplicar como único criterio. De serlo, en cualquier caso, no habría discusión: Michael Phelps, con 28 medallas olímpicas, 23 de ellas de oro, ocuparía el primer lugar. En esa clasificación, Usain Bolt, con 8 campeonatos olímpicos, y Nadal y Jordan con dos cada uno, también estarían destacados. Pero la relevancia que tiene el olimpismo en un deporte como la natación, donde es la cumbre, no existe en otros como el tenis o el baloncesto, donde las competiciones propias anuales o los torneos mundiales otorgan más prestigio. Así, podemos meter en el mismo saco de la leyenda a gigantes como Tom Brady con sus 7 campeonatos de la NFL, a Tiger Woods con sus 15 'major', o a Michael Schumacher o Lewis Hamilton con sus siete mundiales de Fórmula 1. Al peso de los títulos, con la importancia de cada uno en su disciplina deportiva de turno, hay que añadir otras variables como el contexto o la trascendencia a nivel global. Porque el peso en la historia de los cinco mundiales de Juan Manuel Fangio, logrados en los años 50 en una peligrosísima F1 donde la muerte era siempre una opción, le convierten en uno de los más grandes de todos los tiempos, como lo es Eddy Merckx en el mundo del ciclismo de barro y penalidades o cualquier deportista de equipo que con sus individualidades lograra el éxito colectivo, como Maradona con el Nápoles. En definitiva, los argumentos pueden ser infinitos y, seguramente, todos tendrán razón. Es imposible poner al mundo de acuerdo sobre cuál es el mejor de la historia, ni es factible equilibrar criterios; la única cosa que está clara es que Rafa Nadal no puede faltan en ni una sola de las listas.

Rafa Nadal conquistó este domingo en la arcilla de París su decimocuarto Roland Garros, una gesta que le coloca como el mejor tenista de la historia del circuito masculino con 22 Grand Slams y le confirma a la altura de leyendas de otros deportes que escribieron con su nombre las páginas más inolvidables.

El balear es, seguro, el mejor deportista español de todos los tiempos pero, ¿en qué posición se encuentra a nivel global? Parece imposible realizar una lista en la que se haga justicia con todos aquellos hombres que sobrepasaron los límites humanos, pero lo que es seguro es que el nombre de Rafael Nada Parera no puede faltar entre ellos.

Michael Phelps, Usain Bolt, Valentino Rossi, Tiger Woods, Michael Schumacher, Lewis Hamilton, Michael Jordan, Muhammad Ali, Tom Brady, Maradona… Hombres que tiñeron de oro en innumerables ocasiones su trayectoria y que han ligado su figura a la eternidad.

¿Cómo se miden los títulos?

La cumbre del deporte son los Juegos Olímpicos. Sin embargo, en una clasificación global y teniendo en cuenta que no todos los deportes forman parte del programa, no se puede aplicar como único criterio.

De serlo, en cualquier caso, no habría discusión: Michael Phelps, con 28 medallas olímpicas, 23 de ellas de oro, ocuparía el primer lugar.

En esa clasificación, Usain Bolt, con 8 campeonatos olímpicos, y Nadal y Jordan con dos cada uno, también estarían destacados. Pero la relevancia que tiene el olimpismo en un deporte como la natación, donde es la cumbre, no existe en otros como el tenis o el baloncesto, donde las competiciones propias anuales o los torneos mundiales otorgan más prestigio.

Así, podemos meter en el mismo saco de la leyenda a gigantes como Tom Brady con sus 7 campeonatos de la NFL, a Tiger Woods con sus 15 ‘major’, o a Michael Schumacher o Lewis Hamilton con sus siete mundiales de Fórmula 1.

Al peso de los títulos, con la importancia de cada uno en su disciplina deportiva de turno, hay que añadir otras variables como el contexto o la trascendencia a nivel global.

Porque el peso en la historia de los cinco mundiales de Juan Manuel Fangio, logrados en los años 50 en una peligrosísima F1 donde la muerte era siempre una opción, le convierten en uno de los más grandes de todos los tiempos, como lo es Eddy Merckx en el mundo del ciclismo de barro y penalidades o cualquier deportista de equipo que con sus individualidades lograra el éxito colectivo, como Maradona con el Nápoles.

En definitiva, los argumentos pueden ser infinitos y, seguramente, todos tendrán razón. Es imposible poner al mundo de acuerdo sobre cuál es el mejor de la historia, ni es factible equilibrar criterios; la única cosa que está clara es que Rafa Nadal no puede faltan en ni una sola de las listas.