Wenger la lía con su opinión sobre Mbappé: denuncian su racismo y exigen su destitución inmediata de la FIFA

Arsene Wenger, histórico entrenador del Arsenal, ocupa desde hace un tiempo el cargo de responsable de estrategia de fútbol en la FIFA. Su puesto, entre otras cuestiones, sirve para intentar actualizar las normas y mejorar el juego desde el punto de vista del deporte.
Él ha sido una persona clave, por ejemplo, para que se mantengan los cinco cambios de manera permanente o se intente evolucionar hacia nuevas maneras de entender el fuera de juego o similares.
Cuestionado también sobre los mejores futbolistas de la actualidad, salió el nombre de Kylian Mbappé… y ahí Wenger mostró una opinión que ha sido entendida por racista desde muchos puntos de vista.
«Si Kylian hubiese nacido en Camerún, no se habría convertido en el delantero que es hoy. Está Europa y el resto del mundo», dijo al respecto. Estas declaraciones han sido entendidas como supremacista y racistas contra otros continentes que no son el Viejo, hasta el punto de que ha provocado quejas unánimes. Entre otras, de la mismísima CONMEBOL, que ha emitido un duro comunicado de condena hacia Wenger.

La CONMEBOL condena expresiones con claro sesgo discriminatorio.https://t.co/zrmnuu6eSR— CONMEBOL.com (@CONMEBOL) June 14, 2022
Comunicado íntegro de CONMEBOL
«La CONMEBOL ha remitido una carta a la FIFA sentando posición acerca de dos hechos que han generado diversas opiniones en el mundo del fútbol en los últimos días. En atención a la relevancia de los temas y en el ánimo de contribuir a un debate constructivo, se exponen algunas consideraciones contenidas en el referido documento.
En primer lugar, la CONMEBOL rechaza y condena las muy desafortunadas expresiones del alto funcionario de la FIFA, muy cercano a la Presidencia de la institución, Arsene Wenger: “Si (Kylian Mbappé) hubiese nacido en Camerún, no se habría convertido en el delantero que es hoy. Está Europa y el resto del mundo”.
La CONMEBOL está comprometida firmemente en la lucha contra las expresiones y gestos racistas o discriminatorios, ya sea que provengan de hinchas en los estadios, de atletas y técnicos en el campo de juego o de dirigentes a través de declaraciones públicas. Las palabras de Wenger -además de revelar una insólita ignorancia acerca del valioso aporte de los jugadores africanos al fútbol mundial, muy en especial al europeo- muestran un sesgo denigrante que invisibiliza el esfuerzo de futbolistas e instituciones deportivas que no “están en Europa”. Ocurre con frecuencia que los prejuicios más repudiables se disfrazan de reflexiones “fundamentadas” e “inteligentes”.
Al igual que los africanos, los sudamericanos conocemos, muy bien y de primera mano, este tipo de actitudes que parten de la creencia de que el mundo comienza y termina en Europa. El talento, el espíritu de sacrificio y el afán de superación de los jugadores africanos y sudamericanos debe ser valorado y respetado.
En segundo lugar, en la carta referida la CONMEBOL creyó necesario llamar la atención sobre un aspecto crucial de la reciente aprobación de los cinco cambios permitidos para cada equipo en los partidos oficiales. Una medida de emergencia, adoptada en las circunstancias inéditas de una pandemia, se ha convertido ahora en una norma definitiva. Sin entrar a juzgar los argumentos a favor o en contra de tal resolución, lo cierto es que ésta fue adoptada sin un proceso de consulta que claramente hubiera enriquecido el debate.
Ni a la CONMEBOL ni a sus Asociaciones Miembro les fue solicitada una opinión o un análisis acerca de este tema. Si los cambios que tienen efectos globales en nuestro deporte son decididos en forma unilateral pueden generar irritación y recelos. Se trata de una práctica excluyente que se repite en los últimos tiempos y que causa gran preocupación.
“Un fútbol más competitivo, de mayor calidad, inclusivo y con justicia deportiva será obra de todos, en un marco de cooperación, de pluralidad y de libre intercambio de ideas y experiencias”, señala la carta.

Wenger la lía con su opinión sobre Mbappé: denuncian su racismo y exigen su destitución inmediata de la FIFA

Arsene Wenger, histórico entrenador del Arsenal, ocupa desde hace un tiempo el cargo de responsable de estrategia de fútbol en la FIFA. Su puesto, entre otras cuestiones, sirve para intentar actualizar las normas y mejorar el juego desde el punto de vista del deporte. Él ha sido una persona clave, por ejemplo, para que se mantengan los cinco cambios de manera permanente o se intente evolucionar hacia nuevas maneras de entender el fuera de juego o similares. Cuestionado también sobre los mejores futbolistas de la actualidad, salió el nombre de Kylian Mbappé... y ahí Wenger mostró una opinión que ha sido entendida por racista desde muchos puntos de vista. "Si Kylian hubiese nacido en Camerún, no se habría convertido en el delantero que es hoy. Está Europa y el resto del mundo", dijo al respecto. Estas declaraciones han sido entendidas como supremacista y racistas contra otros continentes que no son el Viejo, hasta el punto de que ha provocado quejas unánimes. Entre otras, de la mismísima CONMEBOL, que ha emitido un duro comunicado de condena hacia Wenger. La CONMEBOL condena expresiones con claro sesgo discriminatorio.https://t.co/zrmnuu6eSR— CONMEBOL.com (@CONMEBOL) June 14, 2022 Comunicado íntegro de CONMEBOL "La CONMEBOL ha remitido una carta a la FIFA sentando posición acerca de dos hechos que han generado diversas opiniones en el mundo del fútbol en los últimos días. En atención a la relevancia de los temas y en el ánimo de contribuir a un debate constructivo, se exponen algunas consideraciones contenidas en el referido documento. En primer lugar, la CONMEBOL rechaza y condena las muy desafortunadas expresiones del alto funcionario de la FIFA, muy cercano a la Presidencia de la institución, Arsene Wenger: “Si (Kylian Mbappé) hubiese nacido en Camerún, no se habría convertido en el delantero que es hoy. Está Europa y el resto del mundo”. La CONMEBOL está comprometida firmemente en la lucha contra las expresiones y gestos racistas o discriminatorios, ya sea que provengan de hinchas en los estadios, de atletas y técnicos en el campo de juego o de dirigentes a través de declaraciones públicas. Las palabras de Wenger -además de revelar una insólita ignorancia acerca del valioso aporte de los jugadores africanos al fútbol mundial, muy en especial al europeo- muestran un sesgo denigrante que invisibiliza el esfuerzo de futbolistas e instituciones deportivas que no “están en Europa”. Ocurre con frecuencia que los prejuicios más repudiables se disfrazan de reflexiones “fundamentadas” e “inteligentes”. Al igual que los africanos, los sudamericanos conocemos, muy bien y de primera mano, este tipo de actitudes que parten de la creencia de que el mundo comienza y termina en Europa. El talento, el espíritu de sacrificio y el afán de superación de los jugadores africanos y sudamericanos debe ser valorado y respetado. En segundo lugar, en la carta referida la CONMEBOL creyó necesario llamar la atención sobre un aspecto crucial de la reciente aprobación de los cinco cambios permitidos para cada equipo en los partidos oficiales. Una medida de emergencia, adoptada en las circunstancias inéditas de una pandemia, se ha convertido ahora en una norma definitiva. Sin entrar a juzgar los argumentos a favor o en contra de tal resolución, lo cierto es que ésta fue adoptada sin un proceso de consulta que claramente hubiera enriquecido el debate. Ni a la CONMEBOL ni a sus Asociaciones Miembro les fue solicitada una opinión o un análisis acerca de este tema. Si los cambios que tienen efectos globales en nuestro deporte son decididos en forma unilateral pueden generar irritación y recelos. Se trata de una práctica excluyente que se repite en los últimos tiempos y que causa gran preocupación. “Un fútbol más competitivo, de mayor calidad, inclusivo y con justicia deportiva será obra de todos, en un marco de cooperación, de pluralidad y de libre intercambio de ideas y experiencias”, señala la carta.

Arsene Wenger, histórico entrenador del Arsenal, ocupa desde hace un tiempo el cargo de responsable de estrategia de fútbol en la FIFA. Su puesto, entre otras cuestiones, sirve para intentar actualizar las normas y mejorar el juego desde el punto de vista del deporte.

Él ha sido una persona clave, por ejemplo, para que se mantengan los cinco cambios de manera permanente o se intente evolucionar hacia nuevas maneras de entender el fuera de juego o similares.

Cuestionado también sobre los mejores futbolistas de la actualidad, salió el nombre de Kylian Mbappé… y ahí Wenger mostró una opinión que ha sido entendida por racista desde muchos puntos de vista.

«Si Kylian hubiese nacido en Camerún, no se habría convertido en el delantero que es hoy. Está Europa y el resto del mundo», dijo al respecto. Estas declaraciones han sido entendidas como supremacista y racistas contra otros continentes que no son el Viejo, hasta el punto de que ha provocado quejas unánimes. Entre otras, de la mismísima CONMEBOL, que ha emitido un duro comunicado de condena hacia Wenger.

La CONMEBOL condena expresiones con claro sesgo discriminatorio.https://t.co/zrmnuu6eSR

— CONMEBOL.com (@CONMEBOL) June 14, 2022

Comunicado íntegro de CONMEBOL

«La CONMEBOL ha remitido una carta a la FIFA sentando posición acerca de dos hechos que han generado diversas opiniones en el mundo del fútbol en los últimos días. En atención a la relevancia de los temas y en el ánimo de contribuir a un debate constructivo, se exponen algunas consideraciones contenidas en el referido documento.

En primer lugar, la CONMEBOL rechaza y condena las muy desafortunadas expresiones del alto funcionario de la FIFA, muy cercano a la Presidencia de la institución, Arsene Wenger: “Si (Kylian Mbappé) hubiese nacido en Camerún, no se habría convertido en el delantero que es hoy. Está Europa y el resto del mundo”.

La CONMEBOL está comprometida firmemente en la lucha contra las expresiones y gestos racistas o discriminatorios, ya sea que provengan de hinchas en los estadios, de atletas y técnicos en el campo de juego o de dirigentes a través de declaraciones públicas. Las palabras de Wenger -además de revelar una insólita ignorancia acerca del valioso aporte de los jugadores africanos al fútbol mundial, muy en especial al europeo- muestran un sesgo denigrante que invisibiliza el esfuerzo de futbolistas e instituciones deportivas que no “están en Europa”. Ocurre con frecuencia que los prejuicios más repudiables se disfrazan de reflexiones “fundamentadas” e “inteligentes”.

Al igual que los africanos, los sudamericanos conocemos, muy bien y de primera mano, este tipo de actitudes que parten de la creencia de que el mundo comienza y termina en Europa. El talento, el espíritu de sacrificio y el afán de superación de los jugadores africanos y sudamericanos debe ser valorado y respetado.

En segundo lugar, en la carta referida la CONMEBOL creyó necesario llamar la atención sobre un aspecto crucial de la reciente aprobación de los cinco cambios permitidos para cada equipo en los partidos oficiales. Una medida de emergencia, adoptada en las circunstancias inéditas de una pandemia, se ha convertido ahora en una norma definitiva. Sin entrar a juzgar los argumentos a favor o en contra de tal resolución, lo cierto es que ésta fue adoptada sin un proceso de consulta que claramente hubiera enriquecido el debate.

Ni a la CONMEBOL ni a sus Asociaciones Miembro les fue solicitada una opinión o un análisis acerca de este tema. Si los cambios que tienen efectos globales en nuestro deporte son decididos en forma unilateral pueden generar irritación y recelos. Se trata de una práctica excluyente que se repite en los últimos tiempos y que causa gran preocupación.

Un fútbol más competitivo, de mayor calidad, inclusivo y con justicia deportiva será obra de todos, en un marco de cooperación, de pluralidad y de libre intercambio de ideas y experiencias”, señala la carta.